Información sobre el autor
Digg  Sphinn  del.icio.us  Facebook  Mixx  Google  BlinkList  Furl  Live  Ma.gnolia  Netvouz  NewsVine  Pownce  Propeller  Reddit  Simpy  Slashdot  Spurl  StumbleUpon  TailRank  Technorati  TwitThis  YahooMyWeb
 

Lo mejor de tu Vida esta en tus Ojos.

 
 

Como prevenir enfermedades de la vista

Prevención de Enfermedades Oculares: las Vitaminas

Introducción

Las Prevención de Enfermedades Oculares: las Vitaminas

Introducción

Las vitaminas son sustancias vitales. El cuerpo humano solamente es capaz de producir una mínima parte de ellas. Una pequeña cantidad de algunas vitaminPrevención de Enfermedades Oculares: las Vitaminas

Introducción

Las vitaminas son sustancias vitales. El cuerpo humano solamente es capaz de producir una mínima parte de ellas. Una pequeña cantidad de algunas vitaminas son producidas por las bacterias intestinales y son aprovechadas por el cuerpo, aunque para la mayoría de las vitaminas el organismo humano depende del suministro de alimentos. Las vitaminas son sustancias orgánicas, a menudo componentes de las enzimas, los biocatalizadores del cuerpo. Hasta el día de hoy se han identificado 13 vitaminas.

Hoy en día se sabe que las vitaminas no constituyen una categoría homogénea de sustancias, sino que presentan bastantes diferencias en cuanto a su composición química. Cumplen una gran cantidad de funciones diferentes y participan, entre otros, en la coagulación sanguínea, las funciones nerviosas, el crecimiento, la procreación, la defensa contra infecciones, la digestión y la función ocular.

Se pueden dar síntomas carenciales en caso de una alimentación incompleta, por ejemplo, y cuando se produce un aumento de la demanda. La necesidad de vitaminas aumenta en caso de carga física y psíquica, en adolescentes en fase de crecimiento y en mujeres embarazadas y lactantes, así como en la tercera edad.


Estrés Oxidante en el Ojo

La retina del ojo es una estructura fotosensible recipiente de luz, que se caracteriza por su alta actividad metabólica. Bajo estas condiciones (luz, alta actividad metabólica) se crean radicales libres.

Los radicales libres son productos intermedios nocivos que tienen un efecto muy violento y destructivo. Aparte de las sustancias nocivas que se dan dentro del organismo de forma natural, también hay sustancias del medio ambiente, como el humo de tabaco, el sol (la luz ultravioleta) u otros tipos de radiación, que pueden formar radicales libres. Se trata de compuestos que carecen de un electrón en su estructura molecular, lo cual les confiere una gran potencia destructiva de oxidación.

Existe una teoría que afirma que los radicales libres participan en la génesis de ciertas patologías oculares. Por esta razón muchos oftalmólogos recomiendan cada vez más, sobre todo a personas mayores, la administración de complementos alimenticios que contengan vitaminas, carotenoides y minerales seleccionados (especialmente el cinc) para la protección de sus funciones oculares.

Protección contra el Estrés Oxidante: Vitaminas (Antioxidantes)

Los captadores de radicales (antioxidantes) hacen inofensivos a los radicales. El propio cuerpo posee también de manera natural sustancias reparadoras (enzimas reparadoras) que atrapan los radicales libres. Las vitaminas A, C, E y el betacaroteno tienen un efecto antioxidante. De este modo, por ejemplo, el ácido ascórbico (vitamina C) cuenta con dos electrones libres que pueden ser captados por los radicales. Mientras que la vitamina C es efectiva en entornos acuosos, p.ej., en el humor acuoso del ojo, la vitamina E despliega su potencia sobre todo en tejidos grasos como células nerviosas y tejidos conjuntivos. El número y la eficacia de las enzimas reparadoras decrecen sin embargo a lo largo de la vida. Sin esa función protectora la célula se ve dañada.

Últimamente aumentan los indicios que apuntan al hecho de que los antioxidantes juegan un papel importante en la formación de cataratas ( opacificación del cristalino ) y patologías maculares ( cambios degenerativos del área central de la retina ), así como en la aparición de problemas por ojos secos.

Vitaminas en el Ojo

En la mayoría de los casos la falta de vitaminas no puede ser detectada directamente. Los síntomas carenciales de vitaminas, también en la retina, presentan un desarrollo lento, por lo cual al principio no se dan apenas signos de alarma espectaculares.


Vitaminas y Principios Activos
Se encuentran en Su carencia puede contribuir a las siguientes patologías oculares
vitamina A y vitamina-A- básica - hígado, mantequilla, yema de huevo, leche, queso
- todos los productos vegetales: zanahorias, tomates y albaricoques (entre otros) ceguera nocturna, sequedad ocular, en casos extremos de síntomas carenciales se puede llegar hasta la ceguera, degeneración macular debida a la edad
vitamina C casis, kiwi, limón, mandarina, pimiento, espino falso degeneración macular debida a la edad / cataratas
vitamina E aceite integral de trigo, aceite de girasol, productos de soja, cereales, frutos secos cataratas
Carotinoides: luteína y ceaxantina col verde, espinaca, brécol, lechuga, guisantes, coliflor, maíz, col rizada degeneración macular debida a la edad
selenio gérmenes de trigo, levadura de cerveza, cebollas, tomates, brécol cataratas
cinc gérmenes de trigo, levadura de cerveza degeneración macular debida a la edad / cataratas
manganeso té negro, productos integrales, frutos secos cataratas
cobre frutos secos, hígado, ostras cataratas

La vitamina A se encuentra en la púrpura visual fotosensible dentro de las células fotosensibles en la retina, los conos y los bastoncillos. Sin la vitamina A no podemos ver los colores ni distinguir entre la luz y la oscuridad. En estados carenciales la púrpura visual no se puede regenerar.

La vitamina C se encuentra en una concentración relativamente alta en el humor acuoso del ojo; tiene un efecto antioxidante y actúa de captador de radicales. La vitamina C, entre otras cosas, protege el cristalino de procesos oxidantes que pueden llevar a la opacificación. Además, la vitamina C posee cualidades inhibidoras de infecciones. En las patologías diabéticas del ojo juega un papel especial, ya que en estos casos la necesidad de vitamina C de los pacientes aumenta en un 50%. La vitamina C potencia el efecto de la vitamina E, debido a lo cual en la mayoría de los casos ambas vitaminas se usan en combinación.

La vitamina E protege como antioxidante liposoluble de la oxidación, actuando principalmente sobre los ácidos grasos de las membranas celulares (tanto en el ojo como en las restantes células corporales). Esa vitamina se encuentra en una concentración elevada en la retina.

La luteína y la ceaxantina son carotinoides que el cuerpo mismo no produce. Se encuentran sobre todo en el centro de la retina, en el punto de la máxima agudeza visual. Estas sustancias complementan la función de los bastones y los conos.

El selenio, manganeso, cobre y cinc son componentes esenciales de las enzimas con efecto antioxidante, o bien participan en su síntesis y por tanto ayudan igualmente a combatir los radicales libres.



Complementos Alimenticios

Con el fin de garantizar una alimentación óptima del ojo, el organismo humano debe recibir a diario vitaminas, minerales y nutrientes. Por desgracia los hábitos alimenticios erróneos, el estrés y la agitación de la vida moderna hacen que hoy en día eso apenas sea posible. Las personas mayores presentan sobre todo una mayor necesidad de vitaminas y nutrientes, y deberían comer más fruta y verdura fresca para mantener sanos su cuerpo y sus ojos. Si no es posible suministrar al cuerpo todos los nutrientes a través de la alimentación, se puede recurrir a la administración de sustancias suplementarias, cuyos efectos saludables han sido sugeridos por varios estudios a nivel mundial.

No cabe, sin embargo, esperar milagros de los complementos alimenticios, ya que por sí mismos no pueden curar enfermedades, pero sí pueden ser de utilidad en su prevención.

Aparte de vitaminas (en la mayoría de los casos las vitaminas A, C y E), los complementos alimenticios que han sido desarrollados especialmente para el ojo contienen diferentes minerales, carotinoides y oligoelementos (este tratamiento se denomina también "terapia ortomolecular"). Debido a la amplia gama de los principios activos contenidos, esos productos son más eficaces que los preparados vitamínicos puros. Las vitaminas contenidas en el complemento por un lado remedian una posible carencia vitamínica y ayudan de ese modo en la prevención de patologías oculares como las cataratas (vitamina C), la degeneración de mácula (vitamina E) o el ojo seco (vitamina A), y, por otro lado, tienen un efecto antioxidante, el cual, sin embargo, no se hace notar hasta que se aplican dosis más altas.

Las vitaminas en complementos alimenticios para el ojo pueden, por tanto, presentar dosis más altas que la cantidad diaria necesitada en teoría. Las diferencias de los diferentes productos disponibles radican en el tipo, la cantidad y el número de principios activos.

Aparte del consumo de complementos alimenticios, para conservar hasta una edad avanzada el bienestar corporal y una buena capacidad visual y de lectura se recomienda alimentarse correctamente y realizar una actividad física adecuada, así como evitar la exposición de los ojos a la radiación solar usando gafas de sol de alta calidad con filtro UV.

Imprimir

Otros Artículos Relacionados

- Higiene de los Ojos.
- Ojo Seco.
- Alergias Oculares.
- Prevención de enfermedades oculares: Las vitaminas.
- Enfermedades oculares debidas al estres oxidativo.
- Consejos para el cuidado de los ojos del bebé.
- Higiene Ocular del bebé.

as son producidas por las bacterias intestinales y son aprovechadas por el cuerpo, aunque para la mayoría de las vitaminas el organismo humano depende del suministro de alimentos. Las vitaminas son sustancias orgánicas, a menudo componentes de las enzimas, los biocatalizadores del cuerpo. Hasta el día de hoy se han identificado 13 vitaminas.

Hoy en día se sabe que las vitaminas no constituyen una categoría homogénea de sustancias, sino que presentan bastantes diferencias en cuanto a su composición química. Cumplen una gran cantidad de funciones diferentes y participan, entre otros, en la coagulación sanguínea, las funciones nerviosas, el crecimiento, la procreación, la defensa contra infecciones, la digestión y la función ocular.

Se pueden dar síntomas carenciales en caso de una alimentación incompleta, por ejemplo, y cuando se produce un aumento de la demanda. La necesidad de vitaminas aumenta en caso de carga física y psíquica, en adolescentes en fase de crecimiento y en mujeres embarazadas y lactantes, así como en la tercera edad.


Estrés Oxidante en el Ojo

La retina del ojo es una estructura fotosensible recipiente de luz, que se caracteriza por su alta actividad metabólica. Bajo estas condiciones (luz, alta actividad metabólica) se crean radicales libres.

Los radicales libres son productos intermedios nocivos que tienen un efecto muy violento y destructivo. Aparte de las sustancias nocivas que se dan dentro del organismo de forma natural, también hay sustancias del medio ambiente, como el humo de tabaco, el sol (la luz ultravioleta) u otros tipos de radiación, que pueden formar radicales libres. Se trata de compuestos que carecen de un electrón en su estructura molecular, lo cual les confiere una gran potencia destructiva de oxidación.

Existe una teoría que afirma que los radicales libres participan en la génesis de ciertas patologías oculares. Por esta razón muchos oftalmólogos recomiendan cada vez más, sobre todo a personas mayores, la administración de complementos alimenticios que contengan vitaminas, carotenoides y minerales seleccionados (especialmente el cinc) para la protección de sus funciones oculares.

Protección contra el Estrés Oxidante: Vitaminas (Antioxidantes)

Los captadores de radicales (antioxidantes) hacen inofensivos a los radicales. El propio cuerpo posee también de manera natural sustancias reparadoras (enzimas reparadoras) que atrapan los radicales libres. Las vitaminas A, C, E y el betacaroteno tienen un efecto antioxidante. De este modo, por ejemplo, el ácido ascórbico (vitamina C) cuenta con dos electrones libres que pueden ser captados por los radicales. Mientras que la vitamina C es efectiva en entornos acuosos, p.ej., en el humor acuoso del ojo, la vitamina E despliega su potencia sobre todo en tejidos grasos como células nerviosas y tejidos conjuntivos. El número y la eficacia de las enzimas reparadoras decrecen sin embargo a lo largo de la vida. Sin esa función protectora la célula se ve dañada.

Últimamente aumentan los indicios que apuntan al hecho de que los antioxidantes juegan un papel importante en la formación de cataratas ( opacificación del cristalino ) y patologías maculares ( cambios degenerativos del área central de la retina ), así como en la aparición de problemas por ojos secos.

Vitaminas en el Ojo

En la mayoría de los casos la falta de vitaminas no puede ser detectada directamente. Los síntomas carenciales de vitaminas, también en la retina, presentan un desarrollo lento, por lo cual al principio no se dan apenas signos de alarma espectaculares.


Vitaminas y Principios Activos
Se encuentran en Su carencia puede contribuir a las siguientes patologías oculares
vitamina A y vitamina-A- básica - hígado, mantequilla, yema de huevo, leche, queso
- todos los productos vegetales: zanahorias, tomates y albaricoques (entre otros) ceguera nocturna, sequedad ocular, en casos extremos de síntomas carenciales se puede llegar hasta la ceguera, degeneración macular debida a la edad
vitamina C casis, kiwi, limón, mandarina, pimiento, espino falso degeneración macular debida a la edad / cataratas
vitamina E aceite integral de trigo, aceite de girasol, productos de soja, cereales, frutos secos cataratas
Carotinoides: luteína y ceaxantina col verde, espinaca, brécol, lechuga, guisantes, coliflor, maíz, col rizada degeneración macular debida a la edad
selenio gérmenes de trigo, levadura de cerveza, cebollas, tomates, brécol cataratas
cinc gérmenes de trigo, levadura de cerveza degeneración macular debida a la edad / cataratas
manganeso té negro, productos integrales, frutos secos cataratas
cobre frutos secos, hígado, ostras cataratas

La vitamina A se encuentra en la púrpura visual fotosensible dentro de las células fotosensibles en la retina, los conos y los bastoncillos. Sin la vitamina A no podemos ver los colores ni distinguir entre la luz y la oscuridad. En estados carenciales la púrpura visual no se puede regenerar.

La vitamina C se encuentra en una concentración relativamente alta en el humor acuoso del ojo; tiene un efecto antioxidante y actúa de captador de radicales. La vitamina C, entre otras cosas, protege el cristalino de procesos oxidantes que pueden llevar a la opacificación. Además, la vitamina C posee cualidades inhibidoras de infecciones. En las patologías diabéticas del ojo juega un papel especial, ya que en estos casos la necesidad de vitamina C de los pacientes aumenta en un 50%. La vitamina C potencia el efecto de la vitamina E, debido a lo cual en la mayoría de los casos ambas vitaminas se usan en combinación.

La vitamina E protege como antioxidante liposoluble de la oxidación, actuando principalmente sobre los ácidos grasos de las membranas celulares (tanto en el ojo como en las restantes células corporales). Esa vitamina se encuentra en una concentración elevada en la retina.

La luteína y la ceaxantina son carotinoides que el cuerpo mismo no produce. Se encuentran sobre todo en el centro de la retina, en el punto de la máxima agudeza visual. Estas sustancias complementan la función de los bastones y los conos.

El selenio, manganeso, cobre y cinc son componentes esenciales de las enzimas con efecto antioxidante, o bien participan en su síntesis y por tanto ayudan igualmente a combatir los radicales libres.



Complementos Alimenticios

Con el fin de garantizar una alimentación óptima del ojo, el organismo humano debe recibir a diario vitaminas, minerales y nutrientes. Por desgracia los hábitos alimenticios erróneos, el estrés y la agitación de la vida moderna hacen que hoy en día eso apenas sea posible. Las personas mayores presentan sobre todo una mayor necesidad de vitaminas y nutrientes, y deberían comer más fruta y verdura fresca para mantener sanos su cuerpo y sus ojos. Si no es posible suministrar al cuerpo todos los nutrientes a través de la alimentación, se puede recurrir a la administración de sustancias suplementarias, cuyos efectos saludables han sido sugeridos por varios estudios a nivel mundial.

No cabe, sin embargo, esperar milagros de los complementos alimenticios, ya que por sí mismos no pueden curar enfermedades, pero sí pueden ser de utilidad en su prevención.

Aparte de vitaminas (en la mayoría de los casos las vitaminas A, C y E), los complementos alimenticios que han sido desarrollados especialmente para el ojo contienen diferentes minerales, carotinoides y oligoelementos (este tratamiento se denomina también "terapia ortomolecular"). Debido a la amplia gama de los principios activos contenidos, esos productos son más eficaces que los preparados vitamínicos puros. Las vitaminas contenidas en el complemento por un lado remedian una posible carencia vitamínica y ayudan de ese modo en la prevención de patologías oculares como las cataratas (vitamina C), la degeneración de mácula (vitamina E) o el ojo seco (vitamina A), y, por otro lado, tienen un efecto antioxidante, el cual, sin embargo, no se hace notar hasta que se aplican dosis más altas.

Las vitaminas en complementos alimenticios para el ojo pueden, por tanto, presentar dosis más altas que la cantidad diaria necesitada en teoría. Las diferencias de los diferentes productos disponibles radican en el tipo, la cantidad y el número de principios activos.

Aparte del consumo de complementos alimenticios, para conservar hasta una edad avanzada el bienestar corporal y una buena capacidad visual y de lectura se recomienda alimentarse correctamente y realizar una actividad física adecuada, así como evitar la exposición de los ojos a la radiación solar usando gafas de sol de alta calidad con filtro UV.

Imprimir

Otros Artículos Relacionados

- Higiene de los Ojos.
- Ojo Seco.Prevención de Enfermedades Oculares: las Vitaminas

Introducción

Las vitaminas son sustancias vitales. El cuerpo humano solamente es capaz de producir una mínima parte de ellas. Una pequeña cantidad de algunas vitaminas son producidas por las bacterias intestinales y son aprovechadas por el cuerpo, aunque para la mayoría de las vitaminas el organismo humano depende del suministro de alimentos. Las vitaminas son sustancias orgánicas, a menudo componentes de las enzimas, los biocatalizadores del cuerpo. Hasta el día de hoy se han identificado 13 vitaminas.

Hoy en día se sabe que las vitaminas no constituyen una categoría homogénea de sustancias, sino que presentan bastantes diferencias en cuanto a su composición química. Cumplen una gran cantidad de funciones diferentes y participan, entre otros, en la coagulación sanguínea, las funciones nerviosas, el crecimiento, la procreación, la defensa contra infecciones, la digestión y la función ocular.

Se pueden dar síntomas carenciales en caso de una alimentación incompleta, por ejemplo, y cuando se produce un aumento de la demanda. La necesidad de vitaminas aumenta en caso de carga física y psíquica, en adolescentes en fase de crecimiento y en mujeres embarazadas y lactantes, así como en la tercera edad.


Estrés Oxidante en el Ojo

La retina del ojo es una estructura fotosensible recipiente de luz, que se caracteriza por su alta actividad metabólica. Bajo estas condiciones (luz, alta actividad metabólica) se crean radicales libres.

Los radicales libres son productos intermedios nocivos que tienen un efecto muy violento y destructivo. Aparte de las sustancias nocivas que se dan dentro del organismo de forma natural, también hay sustancias del medio ambiente, como el humo de tabaco, el sol (la luz ultravioleta) u otros tipos de radiación, que pueden formar radicales libres. Se trata de compuestos que carecen de un electrón en su estructura molecular, lo cual les confiere una gran potencia destructiva de oxidación.

Existe una teoría que afirma que los radicales libres participan en la génesis de ciertas patologías oculares. Por esta razón muchos oftalmólogos recomiendan cada vez más, sobre todo a personas mayores, la administración de complementos alimenticios que contengan vitaminas, carotenoides y minerales seleccionados (especialmente el cinc) para la protección de sus funciones oculares.

Protección contra el Estrés Oxidante: Vitaminas (Antioxidantes)

Los captadores de radicales (antioxidantes) hacen inofensivos a los radicales. El propio cuerpo posee también de manera natural sustancias reparadoras (enzimas reparadoras) que atrapan los radicales libres. Las vitaminas A, C, E y el betacaroteno tienen un efecto antioxidante. De este modo, por ejemplo, el ácido ascórbico (vitamina C) cuenta con dos electrones libres que pueden ser captados por los radicales. Mientras que la vitamina C es efectiva en entornos acuosos, p.ej., en el humor acuoso del ojo, la vitamina E despliega su potencia sobre todo en tejidos grasos como células nerviosas y tejidos conjuntivos. El número y la eficacia de las enzimas reparadoras decrecen sin embargo a lo largo de la vida. Sin esa función protectora la célula se ve dañada.

Últimamente aumentan los indicios que apuntan al hecho de que los antioxidantes juegan un papel importante en la formación de cataratas ( opacificación del cristalino ) y patologías maculares ( cambios degenerativos del área central de la retina ), así como en la aparición de problemas por ojos secos.

Vitaminas en el Ojo

En la mayoría de los casos la falta de vitaminas no puede ser detectada directamente. Los síntomas carenciales de vitaminas, también en la retina, presentan un desarrollo lento, por lo cual al principio no se dan apenas signos de alarma espectaculares.


Vitaminas y Principios Activos
Se encuentran en Su carencia puede contribuir a las siguientes patologías oculares
vitamina A y vitamina-A- básica - hígado, mantequilla, yema de huevo, leche, queso
- todos los productos vegetales: zanahorias, tomates y albaricoques (entre otros) ceguera nocturna, sequedad ocular, en casos extremos de síntomas carenciales se puede llegar hasta la ceguera, degeneración macular debida a la edad
vitamina C casis, kiwi, limón, mandarina, pimiento, espino falso degeneración macular debida a la edad / cataratas
vitamina E aceite integral de trigo, aceite de girasol, productos de soja, cereales, frutos secos cataratas
Carotinoides: luteína y ceaxantina col verde, espinaca, brécol, lechuga, guisantes, coliflor, maíz, col rizada degeneración macular debida a la edad
selenio gérmenes de trigo, levadura de cerveza, cebollas, tomates, brécol cataratas
cinc gérmenes de trigo, levadura de cerveza degeneración macular debida a la edad / cataratas
manganeso té negro, productos integrales, frutos secos cataratas
cobre frutos secos, hígado, ostras cataratas

La vitamina A se encuentra en la púrpura visual fotosensible dentro de las células fotosensibles en la retina, los conos y los bastoncillos. Sin la vitamina A no podemos ver los colores ni distinguir entre la luz y la oscuridad. En estados carenciales la púrpura visual no se puede regenerar.

La vitamina C se encuentra en una concentración relativamente alta en el humor acuoso del ojo; tiene un efecto antioxidante y actúa de captador de radicales. La vitamina C, entre otras cosas, protege el cristalino de procesos oxidantes que pueden llevar a la opacificación. Además, la vitamina C posee cualidades inhibidoras de infecciones. En las patologías diabéticas del ojo juega un papel especial, ya que en estos casos la necesidad de vitamina C de los pacientes aumenta en un 50%. La vitamina C potencia el efecto de la vitamina E, debido a lo cual en la mayoría de los casos ambas vitaminas se usan en combinación.

La vitamina E protege como antioxidante liposoluble de la oxidación, actuando principalmente sobre los ácidos grasos de las membranas celulares (tanto en el ojo como en las restantes células corporales). Esa vitamina se encuentra en una concentración elevada en la retina.

La luteína y la ceaxantina son carotinoides que el cuerpo mismo no produce. Se encuentran sobre todo en el centro de la retina, en el punto de la máxima agudeza visual. Estas sustancias complementan la función de los bastones y los conos.

El selenio, manganeso, cobre y cinc son componentes esenciales de las enzimas con efecto antioxidante, o bien participan en su síntesis y por tanto ayudan igualmente a combatir los radicales libres.



Complementos Alimenticios

Con el fin de garantizar una alimentación óptima del ojo, el organismo humano debe recibir a diario vitaminas, minerales y nutrientes. Por desgracia los hábitos alimenticios erróneos, el estrés y la agitación de la vida moderna hacen que hoy en día eso apenas sea posible. Las personas mayores presentan sobre todo una mayor necesidad de vitaminas y nutrientes, y deberían comer más fruta y verdura fresca para mantener sanos su cuerpo y sus ojos. Si no es posible suministrar al cuerpo todos los nutrientes a través de la alimentación, se puede recurrir a la administración de sustancias suplementarias, cuyos efectos saludables han sido sugeridos por varios estudios a nivel mundial.

No cabe, sin embargo, esperar milagros de los complementos alimenticios, ya que por sí mismos no pueden curar enfermedades, pero sí pueden ser de utilidad en su prevención.

Aparte de vitaminas (en la mayoría de los casos las vitaminas A, C y E), los complementos alimenticios que han sido desarrollados especialmente para el ojo contienen diferentes minerales, carotinoides y oligoelementos (este tratamiento se denomina también "terapia ortomolecular"). Debido a la amplia gama de los principios activos contenidos, esos productos son más eficaces que los preparados vitamínicos puros. Las vitaminas contenidas en el complemento por un lado remedian una posible carencia vitamínica y ayudan de ese modo en la prevención de patologías oculares como las cataratas (vitamina C), la degeneración de mácula (vitamina E) o el ojo seco (vitamina A), y, por otro lado, tienen un efecto antioxidante, el cual, sin embargo, no se hace notar hasta que se aplican dosis más altas.

Las vitaminas en complementos alimenticios para el ojo pueden, por tanto, presentar dosis más altas que la cantidad diaria necesitada en teoría. Las diferencias de los diferentes productos disponibles radican en el tipo, la cantidad y el número de principios activos.

Aparte del consumo de complementos alimenticios, para conservar hasta una edad avanzada el bienestar corporal y una buena capacidad visual y de lectura se recomienda alimentarse correctamente y realizar una actividad física adecuada, así como evitar la exposición de los ojos a la radiación solar usando gafas de sol de alta calidad con filtro UV.

Imprimir

Otros Artículos Relacionados

- Higiene de los Ojos.
- Ojo Seco.
- Alergias Oculares.
- Prevención de enfermedades oculares: Las vitaminas.
- Enfermedades oculares debidas al estres oxidativo.
- Consejos para el cuidado de los ojos del bebé.
- Higiene Ocular del bebé.


- Alergias Oculares.
- Prevención de enfermedades oculares: Las vitaminas.
- Enfermedades oculares debidas al estres oxidativo.
- Consejos para el cuidado de los ojos del bebé.
- Higiene Ocular del bebé.

vitaminas son sustancias vitales. El cuerpo humano solamente es capaz de producir una mínima parte de ellas. Una pequeña cantidad de algunas vitaminas son producidas por las bacterias intestinales y son aprovechadas por el cuerpo, aunque para la mayoría de las vitaminas el organismo humano depende del suministro de alimentos. Las vitaminas son sustancias orgánicas, a menudo componentes de las enzimas, los biocatalizadores del cuerpo. Hasta el día de hoy se han identificado 13 vitaminas.

Hoy en día se sabe que las vitaminas no constituyen una categoría homogénea de sustancias, sino que presentan bastantes diferencias en cuanto a su composición química. Cumplen una gran cantidad de funciones diferentes y participan, entre otros, en la coagulación sanguínea, las funciones nerviosas, el crecimiento, la procreación, la defensa contra infecciones, la digestión y la función ocular.

Se pueden dar síntomas carenciales en caso de una alimentación incompleta, por ejemplo, y cuando se produce un aumento de la demanda. La necesidad de vitaminas aumenta en caso de carga física y psíquica, en adolescentes en fase de crecimiento y en mujeres embarazadas y lactantes, así como en la tercera edad.


Estrés Oxidante en el Ojo

La retina del ojo es una estructura fotosensible recipiente de luz, que se caracteriza por su alta actividad metabólica. Bajo estas condiciones (luz, alta actividad metabólica) se crean radicales libres.

Los radicales libres son productos intermedios nocivos que tienen un efecto muy violento y destructivo. Aparte de las sustancias nocivas que se dan dentro del organismo de forma natural, también hay sustancias del medio ambiente, como el humo de tabaco, el sol (la luz ultravioleta) u otros tipos de radiación, que pueden formar radicales libres. Se trata de compuestos que carecen de un electrón en su estructura molecular, lo cual les confiere una gran potencia destructiva de oxidación.

Existe una teoría que afirma que los radicales libres participan en la génesis de ciertas patologías oculares. Por esta razón muchos oftalmólogos recomiendan cada vez más, sobre todo a personas mayores, la administración de complementos alimenticios que contengan vitaminas, carotenoides y minerales seleccionados (especialmente el cinc) para la protección de sus funciones oculares.

Protección contra el Estrés Oxidante: Vitaminas (Antioxidantes)

Los captadores de radicales (antioxidantes) hacen inofensivos a los radicales. El propio cuerpo posee también de manera natural sustancias reparadoras (enzimas reparadoras) que atrapan los radicales libres. Las vitaminas A, C, E y el betacaroteno tienen un efecto antioxidante. De este modo, por ejemplo, el ácido ascórbico (vitamina C) cuenta con dos electrones libres que pueden ser captados por los radicales. Mientras que la vitamina C es efectiva en entornos acuosos, p.ej., en el humor acuoso del ojo, la vitamina E despliega su potencia sobre todo en tejidos grasos como células nerviosas y tejidos conjuntivos. El número y la eficacia de las enzimas reparadoras decrecen sin embargo a lo largo de la vida. Sin esa función protectora la célula se ve dañada.

Últimamente aumentan los indicios que apuntan al hecho de que los antioxidantes juegan un papel importante en la formación de cataratas ( opacificación del cristalino ) y patologías maculares ( cambios degenerativos del área central de la retina ), así como en la aparición de problemas por ojos secos.

Vitaminas en el Ojo

En la mayoría de los casos la falta de vitaminas no puede ser detectada directamente. Los síntomas carenciales de vitaminas, también en la retina, presentan un desarrollo lento, por lo cual al principio no se dan apenas signos de alarma espectaculares.


Vitaminas y Principios Activos
Se encuentran en Su carencia puede contribuir a las siguientes patologías oculares
vitamina A y vitamina-A- básica - hígado, mantequilla, yema de huevo, leche, queso
- todos los productos vegetales: zanahorias, tomates y albaricoques (entre otros) ceguera nocturna, sequedad ocular, en casos extremos de síntomas carenciales se puede llegar hasta la ceguera, degeneración macular debida a la edad
vitamina C casis, kiwi, limón, mandarina, pimiento, espino falso degeneración macular debida a la edad / cataratas
vitamina E aceite integral de trigo, aceite de girasol, productos de soja, cereales, frutos secos cataratas
Carotinoides: luteína y ceaxantina col verde, espinaca, brécol, lechuga, guisantes, coliflor, maíz, col rizada degeneración macular debida a la edad
selenio gérmenes de trigo, levadura de cerveza, cebollas, tomates, brécol cataratas
cinc gérmenes de trigo, levadura de cerveza degeneración macular debida a la edad / cataratas
manganeso té negro, productos integrales, frutos secos cataratas
cobre frutos secos, hígado, ostras cataratas

La vitamina A se encuentra en la púrpura visual fotosensible dentro de las células fotosensibles en la retina, los conos y los bastoncillos. Sin la vitamina A no podemos ver los colores ni distinguir entre la luz y la oscuridad. En estados carenciales la púrpura visual no se puede regenerar.

La vitamina C se encuentra en una concentración relativamente alta en el humor acuoso del ojo; tiene un efecto antioxidante y actúa de captador de radicales. La vitamina C, entre otras cosas, protege el cristalino de procesos oxidantes que pueden llevar a la opacificación. Además, la vitamina C posee cualidades inhibidoras de infecciones. En las patologías diabéticas del ojo juega un papel especial, ya que en estos casos la necesidad de vitamina C de los pacientes aumenta en un 50%. La vitamina C potencia el efecto de la vitamina E, debido a lo cual en la mayoría de los casos ambas vitaminas se usan en combinación.

La vitamina E protege como antioxidante liposoluble de la oxidación, actuando principalmente sobre los ácidos grasos de las membranas celulares (tanto en el ojo como en las restantes células corporales). Esa vitamina se encuentra en una concentración elevada en la retina.

La luteína y la ceaxantina son carotinoides que el cuerpo mismo no produce. Se encuentran sobre todo en el centro de la retina, en el punto de la máxima agudeza visual. Estas sustancias complementan la función de los bastones y los conos.

El selenio, manganeso, cobre y cinc son componentes esenciales de las enzimas con efecto antioxidante, o bien participan en su síntesis y por tanto ayudan igualmente a combatir los radicales libres.



Complementos Alimenticios

Con el fin de garantizar una alimentación óptima del ojo, el organismo humano debe recibir a diario vitaminas, minerales y nutrientes. Por desgracia los hábitos alimenticios erróneos, el estrés y la agitación de la vida moderna hacen que hoy en día eso apenas sea posible. Las personas mayores presentan sobre todo una mayor necesidad de vitaminas y nutrientes, y deberían comer más fruta y verdura fresca para mantener sanos su cuerpo y sus ojos. Si no es posible suministrar al cuerpo todos los nutrientes a través de la alimentación, se puede recurrir a la administración de sustancias suplementarias, cuyos efectos saludables han sido sugeridos por varios estudios a nivel mundial.

No cabe, sin embargo, esperar milagros de los complementos alimenticios, ya que por sí mismos no pueden curar enfermedades, pero sí pueden ser de utilidad en su prevención.

Aparte de vitaminas (en la mayoría de los casos las vitaminas A, C y E), los complementos alimenticios que han sido desarrollados especialmente para el ojo contienen diferentes minerales, carotinoides y oligoelementos (este tratamiento se denomina también "terapia ortomolecular"). Debido a la amplia gama de los principios activos contenidos, esos productos son más eficaces que los preparados vitamínicos puros. Las vitaminas contenidas en el complemento por un lado remedian una posible carencia vitamínica y ayudan de ese modo en la prevención de patologías oculares como las cataratas (vitamina C), la degeneración de mácula (vitamina E) o el ojo seco (vitamina A), y, por otro lado, tienen un efecto antioxidante, el cual, sin embargo, no se hace notar hasta que se aplican dosis más altas.

Las vitaminas en complementos alimenticios para el ojo pueden, por tanto, presentar dosis más altas que la cantidad diaria necesitada en teoría. Las diferencias de los diferentes productos disponibles radican en el tipo, la cantidad y el número de principios activos.

Aparte del consumo de complementos alimenticios, para conservar hasta una edad avanzada el bienestar corporal y una buena capacidad visual y de lectura se recomienda alimentarse correctamente y realizar una actividad física adecuada, así como evitar la exposición de los ojos a la radiación solar usando gafas de sol de alta calidad con filtro UV.

Imprimir

Otros Artículos Relacionados

- Higiene de los Ojos.
- Ojo Seco.
- Alergias Oculares.
- Prevención de enfermedades oculares: Las vitaminas.
- Enfermedades oculares debidas al estres oxidativo.
- Consejos para el cuidado de los ojos del bebé.
- Higiene Ocular del bebé.
Prevención de Enfermedades Oculares: las Vitaminas

Introducción

Las vitaminas son sustancias vitales. El cuerpo humano solamente es capaz de producir una mínima parte de ellas. Una pequeña cantidad de algunas vitaminas son producidas por las bacterias intestinales y son aprovechadas por el cuerpo, aunque para la mayoría de las vitaminas el organismo humano depende del suministro de alimentos. Las vitaminas son sustancias orgánicas, a menudo componentes de las enzimas, los biocatalizadores del cuerpo. Hasta el día de hoy se han identificado 13 vitaminas.

Hoy en día se sabe que las vitaminas no constituyen una categoría homogénea de sustancias, sino que presentan bastantes diferencias en cuanto a su composición química. Cumplen una gran cantidad de funciones diferentes y participan, entre otros, en la coagulación sanguínea, las funciones nerviosas, el crecimiento, la procreación, la defensa contra infecciones, la digestión y la función ocular.

Se pueden dar síntomas carenciales en caso de una alimentación incompleta, por ejemplo, y cuando se produce un aumento de la demanda. La necesidad de vitaminas aumenta en caso de carga física y psíquica, en adolescentes en fase de crecimiento y en mujeres embarazadas y lactantes, así como en la tercera edad.


Estrés Oxidante en el Ojo

La retina del ojo es una estructura fotosensible recipiente de luz, que se caracteriza por su alta actividad metabólica. Bajo estas condiciones (luz, alta actividad metabólica) se crean radicales libres.

Los radicales libres son productos intermedios nocivos que tienen un efecto muy violento y destructivo. Aparte de las sustancias nocivas que se dan dentro del organismo de forma natural, también hay sustancias del medio ambiente, como el humo de tabaco, el sol (la luz ultravioleta) u otros tipos de radiación, que pueden formar radicales libres. Se trata de compuestos que carecen de un electrón en su estructura molecular, lo cual les confiere una gran potencia destructiva de oxidación.

Existe una teoría que afirma que los radicales libres participan en la génesis de ciertas patologías oculares. Por esta razón muchos oftalmólogos recomiendan cada vez más, sobre todo a personas mayores, la administración de complementos alimenticios que contengan vitaminas, carotenoides y minerales seleccionados (especialmente el cinc) para la protección de sus funciones oculares.

Protección contra el Estrés Oxidante: Vitaminas (Antioxidantes)

Los captadores de radicales (antioxidantes) hacen inofensivos a los radicales. El propio cuerpo posee también de manera natural sustancias reparadoras (enzimas reparadoras) que atrapan los radicales libres. Las vitaminas A, C, E y el betacaroteno tienen un efecto antioxidante. De este modo, por ejemplo, el ácido ascórbico (vitamina C) cuenta con dos electrones libres que pueden ser captados por los radicales. Mientras que la vitamina C es efectiva en entornos acuosos, p.ej., en el humor acuoso del ojo, la vitamina E despliega su potencia sobre todo en tejidos grasos como células nerviosas y tejidos conjuntivos. El número y la eficacia de las enzimas reparadoras decrecen sin embargo a lo largo de la vida. Sin esa función protectora la célula se ve dañada.

Últimamente aumentan los indicios que apuntan al hecho de que los antioxidantes juegan un papel importante en la formación de cataratas ( opacificación del cristalino ) y patologías maculares ( cambios degenerativos del área central de la retina ), así como en la aparición de problemas por ojos secos.

Vitaminas en el Ojo

En la mayoría de los casos la falta de vitaminas no puede ser detectada directamente. Los síntomas carenciales de vitaminas, también en la retina, presentan un desarrollo lento, por lo cual al principio no se dan apenas signos de alarma espectaculares.


Vitaminas y Principios Activos
Se encuentran en Su carencia puede contribuir a las siguientes patologías oculares
vitamina A y vitamina-A- básica - hígado, mantequilla, yema de huevo, leche, queso
- todos los productos vegetales: zanahorias, tomates y albaricoques (entre otros) ceguera nocturna, sequedad ocular, en casos extremos de síntomas carenciales se puede llegar hasta la ceguera, degeneración macular debida a la edad
vitamina C casis, kiwi, limón, mandarina, pimiento, espino falso degeneración macular debida a la edad / cataratas
vitamina E aceite integral de trigo, aceite de girasol, productos de soja, cereales, frutos secos cataratas
Carotinoides: luteína y ceaxantina col verde, espinaca, brécol, lechuga, guisantes, coliflor, maíz, col rizada degeneración macular debida a la edad
selenio gérmenes de trigo, levadura de cerveza, cebollas, tomates, brécol cataratas
cinc gérmenes de trigo, levadura de cerveza degeneración macular debida a la edad / cataratas
manganeso té negro, productos integrales, frutos secos cataratas
cobre frutos secos, hígado, ostras cataratas

La vitamina A se encuentra en la púrpura visual fotosensible dentro de las células fotosensibles en la retina, los conos y los bastoncillos. Sin la vitamina A no podemos ver los colores ni distinguir entre la luz y la oscuridad. En estados carenciales la púrpura visual no se puede regenerar.

La vitamina C se encuentra en una concentración relativamente alta en el humor acuoso del ojo; tiene un efecto antioxidante y actúa de captador de radicales. La vitamina C, entre otras cosas, protege el cristalino de procesos oxidantes que pueden llevar a la opacificación. Además, la vitamina C posee cualidades inhibidoras de infecciones. En las patologías diabéticas del ojo juega un papel especial, ya que en estos casos la necesidad de vitamina C de los pacientes aumenta en un 50%. La vitamina C potencia el efecto de la vitamina E, debido a lo cual en la mayoría de los casos ambas vitaminas se usan en combinación.

La vitamina E protege como antioxidante liposoluble de la oxidación, actuando principalmente sobre los ácidos grasos de las membranas celulares (tanto en el ojo como en las restantes células corporales). Esa vitamina se encuentra en una concentración elevada en la retina.

La luteína y la ceaxantina son carotinoides que el cuerpo mismo no produce. Se encuentran sobre todo en el centro de la retina, en el punto de la máxima agudeza visual. Estas sustancias complementan la función de los bastones y los conos.

El selenio, manganeso, cobre y cinc son componentes esenciales de las enzimas con efecto antioxidante, o bien participan en su síntesis y por tanto ayudan igualmente a combatir los radicales libres.



Complementos Alimenticios

Con el fin de garantizar una alimentación óptima del ojo, el organismo humano debe recibir a diario vitaminas, minerales y nutrientes. Por desgracia los hábitos alimenticios erróneos, el estrés y la agitación de la vida moderna hacen que hoy en día eso apenas sea posible. Las personas mayores presentan sobre todo una mayor necesidad de vitaminas y nutrientes, y deberían comer más fruta y verdura fresca para mantener sanos su cuerpo y sus ojos. Si no es posible suministrar al cuerpo todos los nutrientes a través de la alimentación, se puede recurrir a la administración de sustancias suplementarias, cuyos efectos saludables han sido sugeridos por varios estudios a nivel mundial.

No cabe, sin embargo, esperar milagros de los complementos alimenticios, ya que por sí mismos no pueden curar enfermedades, pero sí pueden ser de utilidad en su prevención.

Aparte de vitaminas (en la mayoría de los casos las vitaminas A, C y E), los complementos alimenticios que han sido desarrollados especialmente para el ojo contienen diferentes minerales, carotinoides y oligoelementos (este tratamiento se denomina también "terapia ortomolecular"). Debido a la amplia gama de los principios activos contenidos, esos productos son más eficaces que los preparados vitamínicos puros. Las vitaminas contenidas en el complemento por un lado remedian una posible carencia vitamínica y ayudan de ese modo en la prevención de patologías oculares como las cataratas (vitamina C), la degeneración de mácula (vitamina E) o el ojo seco (vitamina A), y, por otro lado, tienen un efecto antioxidante, el cual, sin embargo, no se hace notar hasta que se aplican dosis más altas.

Las vitaminas en complementos alimenticios para el ojo pueden, por tanto, presentar dosis más altas que la cantidad diaria necesitada en teoría. Las diferencias de los diferentes productos disponibles radican en el tipo, la cantidad y el número de principios activos.

Aparte del consumo de complementos alimenticios, para conservar hasta una edad avanzada el bienestar corporal y una buena capacidad visual y de lectura se recomienda alimentarse correctamente y realizar una actividad física adecuada, así como evitar la exposición de los ojos a la radiación solar usando gafas de sol de alta calidad con filtro UV.

Imprimir

Otros Artículos Relacionados

- Higiene de los Ojos.
- Ojo Seco.
- Alergias Oculares.
- Prevención de enfermedades oculares: Las vitaminas.
- Enfermedades oculares debidas al estres oxidativo.
- Consejos para el cuidado de los ojos del bebé.
- Higiene Ocular del bebé.

Guestbook

Creado 10.04.2010 03:56:01 | Último cambio 16.01.2014 17:26:30
:-):-D:-D:-P:-O:-(:-B:-/:-o;-)B-):-X>-)]-|[-][-]love
Enviar como anónimo - Nombre:
Correo electrónico:
Por favor, confirme el código de control "8595":
 
тут на этом веб-ресурсе можно ознакомиться с набором услуг по контроль расхода топлива глонасс Тюмень
здесь на официальном веб-сайте вы сумеете купить тимберленды цена
тут на этом интернет-сайте предоставлен широкий список услуг по виртуальный офис Тюмень
What's happening, neat website you've got right now.


my web site: sap bobj training
Truly enlightening look frontward to coming back.

Also visit my blog; sap srm course
 
Name
Email
Comment
Or visit this link or this one